
Para hacer más padriuris las cosas, decidí hacer esta paginita. Espero que les guste. Ojalá que las fotos los animen a visitarme. Por cierto, el viaje lo hicimos mis dos amigas roomies de Monterrey y yo. De blanco aparece Lety, de amarillo Diana y el chicharín soy yo. jajaja

Pues les cuento que primero volamos desde Sydney al norte del país. Llegamos a un lugar que se llama Cairns. El aeropuerto estaba padrisimo. La pista estaba rodeada de vegetación y más que aviones habían avionetas. jajajaja. Bueno, Cairns es un
pueblito más o menos chiquito y la gente lo conoce muy bien por su plaza y uno de sus restaurantes. Ahí salen las fotos del lugar y de la comida de ese día en un restaurant que se llamaba Woolshed. Estuvimos en un hostal que se llamaba Gilligans. Bastante bien, jajaja bueno con sus debidas experiencias. jaja
ja. Sólo nos quedamos ahí una noche porque al día siguiente nos recogieron como a las 5 de la mañana para llevarnos de tour al norte del pueblito a una zona que se llama Cape Tribulation. En realidad es una selva tropical protegida y el chiste es caminar entre los árboles, recorrer las playas, visitar con cuidadito los manglares por si hay cocodrilos o algún otro animal raro come niñas. Primero, el tour incluyó una visita al zoológico. Verdaderamente divino. Tuve encuentros cercanos con canguros, wallabies, pájaros y koalas.
Nos
vendieron comida y alimentamos creo que a toda la población de ahí jajaja. Me impactó mucho ver como canguritos bebés se met
ían en la pancita de sus mamás. Toda una experiencia. Después nos llevaron a comer en un restaurantcito en medio de la selva. Muuuuyyy rico (porque de ahí en adelante sólo hubo sopas maruchan y mcdonalds jajaja). Finalmente llegamos a un hostal de ahí. Nos dio tiempo de ir en un kayak al mar. Nos dijeron que había un cocodrilo de 5 metros nadando por ahí, per
o el guía era bastante experto y rapidito me subí en el mismo kayak que él (era de parejas). No lo vimos, pero mejor así. jajajaja. Nos esperamos hasta ver el atardecer. Ya luego nos
regresamos a dormir. A la mañana siguiente nos fuimos a brincar de árbol en árbol con arneces y poleas y todo el rollo. Estuvo padre porque estaba bastante alto y nos dejaban voltear. Super locochon jajja. Ya luego nos volvió a recoger el mismo cocodrilo dundee del tour del día anterior y nos llevó a la selva y a buscar cocodrilos en el río. Muy
peligroson jajajaja. No crean, todo bajo control. Les cuento que como le pregutnaba de todo al guía y brincaba por todo y además por mi obvia estatura, me puso de apodo "pocket rocket" jajajaja. En fin, no se me olvidará jamás. jajaja. De ahí ya nos regresamos a Cairns otra vez. Llegamos a
descansar porque al día siguiente nos recogieron a las 5 de la mañana otra vez. Nos fuimos a unos rápidos nivel 4. ¡¡¡Qué les puedo decir!!!! Casi me dio un ataque cuando nos asignaron al guía. Tenía 70 años. Yo dije, nombre me caigo de la balsa y bye. ¿Quién me rescata? Pero no tienen idea, el hombre tenía como 50 años de experiencia y me subió cuando me caí como si fuera una mosca en el agua. Además super buena onda. Padrísimo el río, que por cierto, se llama Tully. Las cascadas caían junto a nosotros y el día
nos tocó soleado. A la mitad del día hubo carne asada y hamburguesas. Rico, rico. Eso fue todo el día. Ya sabrán como regresé al hostal. En calidad de bulto jajaja. Y eso fue todo en Cairns y sus alrededores.
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Viajamos de Cairns al sur a una playita que se llama Airlie Beach. En realidad el lugarcito no tiene mucho chiste. Es una calle con muchas tienditas y restaurancit
os. Nada fuera de lo normal,
pero desde ahí parten todos los barcos para llevarte a los arrecifes a esnorquelear y a bucear. Así que después de que llegamos, nos instalamos en el hostal, hicimos una maletita más pequeña y nos preparamos para el día siguiente en el que partiríamos en un velerito 3 días y 2 noches. El viaje estuvo increiblísimo. jajaja. El velero se llamaba Providence y cupimos 3 de tripulación y 15 turistillas, entre ellos nosotras. Fue intenso aprender a ir al bañito de los
camarotes y no bañarnos por 3
días. jajaja no lo digan mucho. Además ayude a levantar las velas y amarrar las cuerdas. En fin, nos llevaron a esnorquelear y vi peces de miles de colores, unas tortugas y un tiburoncillo abajo de unas piedras. Nombre, me salí rapidito cuando lo vi. Se siente uyuyuy. En el día navegamos y nos abandonaron por unas horas en unas islas vírgenes. El lugar se llama Whitsunday y la primera foto que les puse es precisamente ahí. La arena estaba blanca, blanca y era tan finita, que rechinaba con nuestros pies. Estuvimos por ahí unas cuantas horas y ya luego nos recogió otra vez el velero. Dormimos en la cubierta con unos sleeping bags. No saben las estrellas de noche. No hacía nada de frío y el oleaje nos adormiló delicioso. Fue hermosísimo levantarse al día siguiente a ver el amanecer en el barco. Ya después de tres días nos retacharon a Airlie Beach en donde tomamos el camión otra vez para irnos ahora a una playa que se llama Herbey Bay.
os. Nada fuera de lo normal,
pero desde ahí parten todos los barcos para llevarte a los arrecifes a esnorquelear y a bucear. Así que después de que llegamos, nos instalamos en el hostal, hicimos una maletita más pequeña y nos preparamos para el día siguiente en el que partiríamos en un velerito 3 días y 2 noches. El viaje estuvo increiblísimo. jajaja. El velero se llamaba Providence y cupimos 3 de tripulación y 15 turistillas, entre ellos nosotras. Fue intenso aprender a ir al bañito de los
camarotes y no bañarnos por 3
días. jajaja no lo digan mucho. Además ayude a levantar las velas y amarrar las cuerdas. En fin, nos llevaron a esnorquelear y vi peces de miles de colores, unas tortugas y un tiburoncillo abajo de unas piedras. Nombre, me salí rapidito cuando lo vi. Se siente uyuyuy. En el día navegamos y nos abandonaron por unas horas en unas islas vírgenes. El lugar se llama Whitsunday y la primera foto que les puse es precisamente ahí. La arena estaba blanca, blanca y era tan finita, que rechinaba con nuestros pies. Estuvimos por ahí unas cuantas horas y ya luego nos recogió otra vez el velero. Dormimos en la cubierta con unos sleeping bags. No saben las estrellas de noche. No hacía nada de frío y el oleaje nos adormiló delicioso. Fue hermosísimo levantarse al día siguiente a ver el amanecer en el barco. Ya después de tres días nos retacharon a Airlie Beach en donde tomamos el camión otra vez para irnos ahora a una playa que se llama Herbey Bay.
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En Herbey Bay estuvimos poquito tiempo porque ahí el chiste fue ir de campamento 3 días. Recordé
tiempos increibles en Polaris!!! Nada más que aquí el lugar fue
un poquitito distinto. Nos rentaron un 4x4 y nos llevaron en un ferry a una isla también famosilla que se llama Fraiser Island. Ahí nos soltaron y con un mapa en la mano bye. Toda la isla es un tesoro. Esta cubierta de arena, pero lo chistoso es que crecen plantas como si estuviéramos en la jungla. Yo no sé. Dentro de la misma, visitamos unas dunas de arena como de 20 metros. Ya sabrán que me aventé "con precaución" (esto es para mis pobres padres y mis abuelos jajajaja) y quedé con
arena hasta las
uñas. jajaja. Ahí mismo visitamos un lago que se llama Mackensie. Realmente es un paraiso. La arena es blanca y el agua parece Cancún. Azul clarita y va subiendo de tono. Lo increible es que es agua dulce y está junto a la jungla, que está junto a las dunas. Wow. Total que cuando se nos hizo de noche buscamos un lugarcito para acampar en el área permitida y acabamos a la orilla del mar. Instalamos todo el campamento y cocinamos un poco. Tuvimos que auyentar a unos cuantos dingos que son como
perros salvajes. Al día siguiente fuimos en el coche a ver un buque viejo a la orilla de la playa y luego llegamos hasta un acantilado (dentro de la isla). Desde ahí pudimos ver delfines, tortugas, un tiburón y lo más hermoso: una ballena con su bebé. Ay no, no. Yo nunca había visto una y se ve increible. Realmente fue una aventura para recordar. El grupo en el que estábamos nos tocó bastante bien.
Eran 3 ingleses, un suizo, una inglesa y nosotras tres. Los hombres bastante acomedidos y muy chistosos. La inglesita pus exis, jajaja. Pero ay no nosotras grite y grite. Hubieran visto la risa cuando mis dos roomies decidieron que las papas para la cena se tenían que lavar y decidieron hacerlo en el mar. Claro que vino una ola y se llevo las papas por todos lados. Entonces como pájaros locos recogiendo papas por toda la playa y grito tras grito. jajaja total que pasamos un muy buen rato ahí. Finalmente nos regresamos a Herbey Bay y nos fuimos a cenar con el mismo grupo del campamento. Cumplía años uno de los ingleses así que recibió las mañanitas en español jajaja. Total nos despedimos, intercambiamos los debidos mails y pues a dormir porque al día siguiente, adivinen... sí, el camión salía temprano.
tiempos increibles en Polaris!!! Nada más que aquí el lugar fue
un poquitito distinto. Nos rentaron un 4x4 y nos llevaron en un ferry a una isla también famosilla que se llama Fraiser Island. Ahí nos soltaron y con un mapa en la mano bye. Toda la isla es un tesoro. Esta cubierta de arena, pero lo chistoso es que crecen plantas como si estuviéramos en la jungla. Yo no sé. Dentro de la misma, visitamos unas dunas de arena como de 20 metros. Ya sabrán que me aventé "con precaución" (esto es para mis pobres padres y mis abuelos jajajaja) y quedé con
arena hasta las
uñas. jajaja. Ahí mismo visitamos un lago que se llama Mackensie. Realmente es un paraiso. La arena es blanca y el agua parece Cancún. Azul clarita y va subiendo de tono. Lo increible es que es agua dulce y está junto a la jungla, que está junto a las dunas. Wow. Total que cuando se nos hizo de noche buscamos un lugarcito para acampar en el área permitida y acabamos a la orilla del mar. Instalamos todo el campamento y cocinamos un poco. Tuvimos que auyentar a unos cuantos dingos que son como
perros salvajes. Al día siguiente fuimos en el coche a ver un buque viejo a la orilla de la playa y luego llegamos hasta un acantilado (dentro de la isla). Desde ahí pudimos ver delfines, tortugas, un tiburón y lo más hermoso: una ballena con su bebé. Ay no, no. Yo nunca había visto una y se ve increible. Realmente fue una aventura para recordar. El grupo en el que estábamos nos tocó bastante bien.
Eran 3 ingleses, un suizo, una inglesa y nosotras tres. Los hombres bastante acomedidos y muy chistosos. La inglesita pus exis, jajaja. Pero ay no nosotras grite y grite. Hubieran visto la risa cuando mis dos roomies decidieron que las papas para la cena se tenían que lavar y decidieron hacerlo en el mar. Claro que vino una ola y se llevo las papas por todos lados. Entonces como pájaros locos recogiendo papas por toda la playa y grito tras grito. jajaja total que pasamos un muy buen rato ahí. Finalmente nos regresamos a Herbey Bay y nos fuimos a cenar con el mismo grupo del campamento. Cumplía años uno de los ingleses así que recibió las mañanitas en español jajaja. Total nos despedimos, intercambiamos los debidos mails y pues a dormir porque al día siguiente, adivinen... sí, el camión salía temprano. ----
En fin,
de Herbey Bay nos fuimos en camioncito a Noosa que es otro
pueblito pero ese sí estaba bonito como tal. Caminamos como 3 horas por el parque nacional que es igual una selva-bosque a la orilla del mar. De repente nos topábamos con unos acantilados divinos. Además tuvimos mucha suerte porque justo cuando ibamos caminando por ahí, nos tocó ver un koala bajarse de su árbol, cruzar a unos cuantos metros de nosotras y volverse a subir a otro árbol. Se siente bonito ver a los animales en su hábitat na
tural y saber que aún existen. 
Le tomamos video, pero creo que está un poco difícil ponérselos por aquí. Ya cuando regrese a México se los enseño. ¿Qué más? Bueno ahí nos comimos unos helados deliciosos porque hacía muchito calor y un kebab (que era lo que se ajustaba al presupuesto jajaja).
de Herbey Bay nos fuimos en camioncito a Noosa que es otro
pueblito pero ese sí estaba bonito como tal. Caminamos como 3 horas por el parque nacional que es igual una selva-bosque a la orilla del mar. De repente nos topábamos con unos acantilados divinos. Además tuvimos mucha suerte porque justo cuando ibamos caminando por ahí, nos tocó ver un koala bajarse de su árbol, cruzar a unos cuantos metros de nosotras y volverse a subir a otro árbol. Se siente bonito ver a los animales en su hábitat na
tural y saber que aún existen. 
Le tomamos video, pero creo que está un poco difícil ponérselos por aquí. Ya cuando regrese a México se los enseño. ¿Qué más? Bueno ahí nos comimos unos helados deliciosos porque hacía muchito calor y un kebab (que era lo que se ajustaba al presupuesto jajaja). ----
La última
parada del viaje fue un lugar que se llama Byron Bay. Es un pueblito a
la orilla del mar, que es famoso por ser hippie y por estar lleno de surfers. La gente así como retro muy chistoso. Decidimos rentar unas bicis y nos fuimos por ahí a ver si llegabamos al faro que está en la punta de la ciudad. La verdad es que no llegamos hasta la puntita porque nos desviamos para llegar a un punto más importante: el lugar ubicado más al este de todo el continente. Ya saben las fotos por todos lados. Hicimos unos
cuantos dibujillos en la arena y de retache. Nos compramos una camisa cada quien y unos jugos de frutas tropicales bien fríos. Luego regresamos las bicis en el hostal y
nos quedamos cocinando ahí mismo un poco de arroz y pasta alfredo. Total, ya para estas alturas estabamos muertas y todavía nos faltaba el viaje final de regreso a Sydney en camión de 14 horas. jijijiji Así que bueno, recogimos nuestros triques y finalmente nos subimos a un camión que en lugar de salir a las 10 de la noche nos
recogió a las 7:30 así que llegamos mucho más temprano. Como podrán imaginarse, las fotos que les pongo son sólo unas cuantas, pero traté de que fueran las más representativas. Verdaderamente hay lugares de sueño. Me la pasé increible, pero ahora tengo que trabajarle duro al Subway para pagarlo jajajaja. De verdad valió la pena cada momento y lo movidito del asunto. Ojalá algún día tengan la oportunidad de pasearse por lugares como estos que se quedan grabados en la mente para siempre.
parada del viaje fue un lugar que se llama Byron Bay. Es un pueblito a
la orilla del mar, que es famoso por ser hippie y por estar lleno de surfers. La gente así como retro muy chistoso. Decidimos rentar unas bicis y nos fuimos por ahí a ver si llegabamos al faro que está en la punta de la ciudad. La verdad es que no llegamos hasta la puntita porque nos desviamos para llegar a un punto más importante: el lugar ubicado más al este de todo el continente. Ya saben las fotos por todos lados. Hicimos unos
cuantos dibujillos en la arena y de retache. Nos compramos una camisa cada quien y unos jugos de frutas tropicales bien fríos. Luego regresamos las bicis en el hostal y
nos quedamos cocinando ahí mismo un poco de arroz y pasta alfredo. Total, ya para estas alturas estabamos muertas y todavía nos faltaba el viaje final de regreso a Sydney en camión de 14 horas. jijijiji Así que bueno, recogimos nuestros triques y finalmente nos subimos a un camión que en lugar de salir a las 10 de la noche nos
recogió a las 7:30 así que llegamos mucho más temprano. Como podrán imaginarse, las fotos que les pongo son sólo unas cuantas, pero traté de que fueran las más representativas. Verdaderamente hay lugares de sueño. Me la pasé increible, pero ahora tengo que trabajarle duro al Subway para pagarlo jajajaja. De verdad valió la pena cada momento y lo movidito del asunto. Ojalá algún día tengan la oportunidad de pasearse por lugares como estos que se quedan grabados en la mente para siempre. Por ahí les mando un abrazo a todos y un besito. Los extraño mucho, mucho...
Mary Tere

